lunes, 16 de abril de 2018

Homenaje a Carlos Casalla en Bariloche

Del 3 al 6 de abril se desarrolló en Bariloche un gran homenaje al enorme artista Carlos "Chingolo" Casalla, al cumoplirse un año de su fallecimiento. Allí estuve, convocado por los organizadores, junto a artistas de los cuatro puntos cardinales del país con los que tenemos en común el amor por lo gauchesco, terreno en el que Casalla marcó rumbos insuperables, no sólo con su inmortal personaje El Cabo Savino, el de más larga permanencia en los medios gráficos de todo el país y posiblemente del mundo, sino con muchos otros personajes, ilustraciones, pinturas y una larga vida dedicada al género, siempre mostrando un altísimo nivel de talento y calidad que lo conviertieron en maestro de generaciones de artistas con vocación por lo nuestro.


Agradezco a Daniel Ferullo, Chelo Candia y Silvana Pisoni por algunas de las fotos que incluyo en esta nota.

Así se veía el SCUM, en pleno centro de Bariloche, con las obras del maestro

El intenso frío y viento no arredraron a los intrépidos muralistas, que dejaron estampado su arte en lo que será El Paseo Carlos Casalla 

Chelo Candia creando su mural en homenaje a Casalla y su faceta, también descollante, de baterista y músico

Una tierna escena del Cabo Savino interpretada por Cristian Mallea

El mural de César Carrizo, sobre el mítico personaje Savino y su autor

Casi todos los que participamos de estas jornadas entrañables: Carlos Barocelli, Carrizo, Massaroli, el editor Daniel ferullo, Mallea, Candia y Carlota von Gebhardt, esposa del querido maestro y alma mater del evento

Como Gaudí en Barcelona, la obra de Casalla se nos aparece a cada paso en Bariloche. Aquí, sus pinturas sobre la evangelización del Nahuel Huapi, detrás del altar de la imponente catedral frente al lago

Elementos de dibujo que fueron usados por la mano del maestro, y una excelente esciultura de su genial personaje, obra del artista local Luis Ariel Bernachea


Algunas de las magníficas obras de Carlos Casalla

Dibujando para el público que asistió a la muestra

Mallea, Carrizo y Candia, dibujando

Algunos de los dibujos dedicados al maestro, entre ellos, una escena de mi historieta Encuentro en Cholila, donde aparece Savino, ya canoso y encontrándose con otros famosos: Butch Cassidy y Corto Maltés

Proyección de un video sobre la trayectoria de  "Chingolo" (como lo conocían todos en Bariloche) Casalla

Diversas publicaciones con parte de la inabarcable obra de más de 70 años de creación initerrumpida

También se desarrollaron dos talleres a cargo de los dibujantes invitados: Taller de Acuarela, dado por un experto acuarelista, Carlos Barocelli, y Taller de historieta, a cargo del conductor de la escuela de dibujo e historietas Eugenio Zoppi de Morón y del grupo de historieta gauchesca (al que pertenezco) El Jagüel de la Luna, Cristian Mallea, ambos con  éxito de público.


El viernes 6 al mediodía se presentó en el Centro Cívico el impresionante libro sobre la obra de Casalla, por su hacedor y editor, Daniel Ferullo: lo acompañ+o Cristian Mallea


 Néstor Martin, Barocelli,  Mallea, Massaroli. Carrizo y Chelo Candia haciendo de las suyas a la sombra de los cuadros del maestro

 Con el último cuadrito de Encuentro en Cholila, historieta  realizada en homenaje al mítico Cabo Savino

 Con el dibujo hecho especialmente para este homenaje, terminado ya con un pie en el ómnibus

Con el joven y talentoso escultor  Luis Ariel Bernachea
Con Daniel Ferullo, entre Casallas: un autoretrato de Casalla, un dibujo mío y otro de Carrizo, como fondo

El viernes a la noche se realizó en el Hotel Nevada, un gran recital de música, canto y baile en homenaje al que fue también un gran cultor de la música; y, como testimoniaron todos y cada uno de los presentes, un gran amigo y compañero, un ser humanno y artista de calidad excepcional, profundamente querido por quienes lo conocieron y compartieron con él el arte y la vida. Aquí, uno de los cantores: el Tata Chango, a quien muchos tomaron por primo, hermano o pariente mío, no sé por qué... 


Fueron días signados por la presencia insoslayable de Carlos "Chingolo" Casalla. Su arte, la huella que ha dejado en cada persona que lo conoció, cada rincón de Bariloche, donde basta con preguntar por Chingolo para que todos sepan de quién estamos hablando. ¿Qué artista no sueña con dejar una impronta tan fuerte en las personas y el lugar en que desarrolló su obra y su vida?... Él lo logró. Y nosotros, todos lo que fuimos generosamente convocados a participar de su homenaje, estmos orgullosos de haber podido testimoniar nuestro agradecmiento, nuestra admiración y nuestro afecto por el que una vez dijo "No quiero ser el último que dibuje gauchos". Descanse tranquilo, maestro: somos muchos los que tratamos de seguir sus pasos por el camino de la historieta criolla, gauchesca, nacional, con personajes de acá, que tienen que ver con nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro.
¡Gracias por su ejemplo, MAESTRO!

lunes, 9 de abril de 2018

Cita con Columba, 2018

Una vez más (¡ya es la quinta, y la tercera mía!), la legendaria editorial de la palomita reunió a sus colaboradores. A pesar del tiempo transcurrido desde que Columba cerró definitivamente sus puertas, cada vez que se oye el llamado, somos legión los que acudimos, prestos al abrazo, la lágrima de emoción y la alegría de tantos reencuentros, recuerdos y "¿Te acordás...?"... "¿Y qué fue de...?"... ¡"¡Pero che, si estás igualito!", etc. etc..


Arriba: Verón, A. Fernández, Alarcón, Ibáñez, Szilagyi, L. Fernández, Cativa, Salafranque y Morhaín. Abajo: Dalfiume, Vitacca, T. Murray, Saichann, Ascanio, María Teresa, Ana María Lameiro, Caliva, Columba, M. Barnes, Massaroli, Villagrán, Robin Wood y Paradiso. Agachados: R. Ribeiro, Ferullo y Torre Repiso


Martha Barnes, querida y admirada incondicionalmente por todos los presentes, decana de las mujeres dibujantes y uno de los grandes valores dea historieta mundial independientemente del sexo, recibe un justo reconocimiento por parte de Ramón Columba




Esta vez fue Ramón Columba III quien nos convocó, ya fallecido su padre, quien había organizado las anteriores reuniones. Como siempre, el escenario fue el cálido local de la calle Julián Álvarez al que ya estamos acostumbrados.  No faltaron los emotivos discursos ni el brindis con champán por los buenos
viejos tiempos y por el feliz presente.






Con Walter Alarcón y Ricardo Villlagrán

Dos de las secretarias que con infinita paciencia y cordialidad atendían a dibujantes y guionistas: María Teresa y Ana María

También estuvo Teresita Murray, aquí con el gran Lito Fernández

Una de las cosas lindas de estas reuniones es la oportunidad de conocer en persona a alguno de nuestros colegas (¡tantos fuimos los que colaboramos con Columba!), como me pasó con Miguel Ángel Verón, pese a conocer ambos mutuamente nuestros dibujos desde siempre.

Ferullo Burke, autor de los espectaculares libros sobre Dalfiume, Vogt y Casalla, Columba, Massaroli y Martha Barnes

Szilagyi, Ferullo, Torre Repiso y Villagrán

Hubo también un cariñoso recuerdo para los que nos dejaron físicamente no hace mucho: Alberto Salinas, Arturo Del Castillo, Lucho Olivera, Enrique Villagrán, Jorge Zaffino,  Macagno, Julio Álvarez Cao, Sergio Mulko, Carlos Casalla, Enio Leguizamón, Gustavo Trigo, Luis García Durán, Daniel Haupt, Carlos Leopardi y Antonio Presa

Valiosa y nostálgica imagen de una de las primeras reuniones, en el m ismo lugar. Sentados se ven a Pascual, Ramón Columba II y Alfredo Grassi

Este  encuentro debemos agradecerlo principalmetnte a la buena voluntad y al afecto de Ramón Columba por la editorial de su padre y abuelo, y hacia los colaboradores que le dieron vida. También fue muy importante la colaboración de Walter Alarcón, rastreando a los artistas, muchos de ellos, "figuritas difíciles", con gran paciencia y entusiasmo. Finalmente, ¡gracias a la vida, que nos da estas alegrías siempre tan entrañables!
¿Que se repita!

lunes, 2 de abril de 2018

Tormenta recibe la Orden del Buzón

El 13 de marzo se realizó la primera entrega del año de la Orden del Buzón, y me tocó nada menos que ser el portador del mítico buzoncito con farol y tornillo adosados para que lo recibiera ella... ¡Tormenta! Desde que apareció cantando Cebando Mate, siendo ambos Adolescentes Tiernos y Muchachos de Blue Jeans, que la sigo... ¡¡¡ y por fin la alcancé!!! ¡Y hasta pude decir Brindo por Ti y por Mí!


Como siempre, el evento se desarrolló a sala llena

Muchas épocas de  mi vida tienen como parte de su banda musical muchos de sus temas y el sonido único, conmovedor, de su voz. ¡Esa voz! Tal vez sean el ADN italiano que compartimos, porque si tengo que buscarle un parecido a ese timbre tan especial, hondo y melacólico, diría que me recuerda a  las cantantes italianas de los '60 y '70:  Mina, Iva Zanicchi, Nada y otras. Con la particularidad de que Liliana Maturano (como supe que es su nombre real, muchos años después) le canta maravillosamente a las cosas nuestras, las de todos los días, las que conocemos: desde el mate, el colegio y las cartas a la distancia hasta hasta el sol que se pone, la lluvia, la luna, el drama de una madre alcohólica o el amor que vence a la muerte en la película Los Viernes de la Eternidad. 


También recibió el preciado galardón la escritora Hilda Guerra, a quien siendo "amigos de Facebook", tuve el gusto esa noche de conocer personalmente



Habla el conductor de la revista Aquél Buzón e infatigable animador de estas entrañables jornadas, Osvaldo Crespo, como siempre acompañado por su coequiper Rubén Reale


A punto de entregarle el hermoso símbolo de la Orden del Buzón a la mítica cantante y compositora

Me gustaría poder decir que estamos cantando a dúo... pero no: sólo es el momento en el que explico por qué es para mi un honor y una emoción inmensos, estar ahí



Tormenta, Liliana Maturano para sus amigos, ya es  miembro de la cofradía

Hilda Guerra y Tormenta firman el libro de honor de La Orden del Buzón, que ya lleva casi mil firmas

¡Muchísimas gracias, Hilda, por tu novela Sin Tiza y sin Carbón, que ya estoy leyendo ávidamente!

Noche de reencuentros: aquí con el querido amigo Jorge Volpe Stessens, director del Museo Diógenes Taborda de Parque Patricios

Con el destacado artista plástico Ricardo Didiego, infaltable en estas gloriosas tenidas

Con los conductores de la Academia Nacional del Tango, Walter Piazza y José María Kokubu, tangueros de ley

MassaroliOsvaldo Crespo a la hora de las despedidas 


Sólo en dos ocasiones había presenciado "en vivo" sendos shows de Tormenta: la primera vez en un viejo cine de Flores que ya no existe, a fines de los '90, y más recientemente, ya en este siglo, en un teatro de la calle Corrientes, donde tuve el gusto de arrimarme al escenario y entregarle mi primer libro de Orquídeo Maidana, aquel que publicara en 1997 y fuera el primero.

¡Muchísimas gracias, queridos amigos de Aquél Buzón por esta noche inolvidable!

Agradezco también las fotos que aparecen al final del álbum, aportadas por Imagen Exclusiva LC,, como siempre, excelentes!